"Quizá mis lentos ojos no verán más el sur
de ligeros paisajes dormidos en el aire,
con cuerpos a la sombra de ramas como flores
o huyendo en un galope de caballos furiosos.
El sur es un desierto que llora mientras canta,
y esa voz no se extingue como pájaro muerto;
hacia el mar encamina sus deseos amargos
abriendo un eco débil que vive lentamente.
En el sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;
su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales"
Luis Cernuda (1902-1963), poeta sevillano
"Un día comprendió cómo sus brazos eran
Solamente de nubes;
Imposible con nubes estrechar hasta el fondo
Un cuerpo, una fortuna.
La fortuna es redonda y cuenta lentamente
Estrellas del estío.
Hacen falta unos brazos seguros como el viento,
Y como el mar un beso.
Pero él con sus labios,
Con sus labios no sabe sino decir palabras;
Palabras hacia el techo,
Palabras hacia el suelo,
Y sus brazos son nubes que transforman la vida
En aire navegable".
Luis Cernuda (1902-1963), poeta sevillano
"Me pregunto qué puedo hacer contigo
Ahora que han pasado tantos años,
cayeron los imperios.
La creciente arrasó con los jardines,
se borraron las fotos
Y en los sitios sagrados del amor
se levantan comercios y oficinas
(con nombres en inglés naturalmente).
Me pregunto qué puedo hacer contigo.
Y hago un pseudopoema
que tú nunca leerás
-o si lo lees,
en vez de una punzada de nostalgia, provocará tu sonrisita crítica-".
José Emilio Pacheco (1939-2014), poeta mexicano.