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martes, 14 de octubre de 2014

PRAYER IN C: REMIX BY ROBIN SCHULZ (PARA LOS QUE DEJAMOS DE CREER EN DIOSeS...)


"No hubo adioses. No hubo signos. No hubo un gesto. No hubo ni siquiera una señal de que a la mañana siguiente se te tragaría la tierra. No me diste la oportunidad para entregarme a la guerra. No me dejaste el beneficio del ruego. No me dejaste las tardes, ni los amaneceres; tan sólo un eterno crepúsculo que borra horizontes y no me deja seguir. Amanecí en mañanas en las que las esperanzas eran autodeclaradas a pena de muerte. ¿Qué hago si ni siquiera hubo toque de queda? Seguí las huellas de tu calavera azul por todas las farolas de la ciudad sin pistas, hasta que alguien me quitara esta vida altanera que ya no vale nada.
Voy a buscarte en un robo, en un golpe, en un atropello, en un reto de agua helada. Voy a buscar tus ojos de luna (0:33), a ver si emergen de esas caretas que nos hacían mirar el mundo con rebeldía y más causa que la que hay ahora. ¿Y qué haré cuando te encuentre? Pues no creo que pueda perdonarte, pero necesito los adioses para que hagan de cuerdas y echen por fin el telón.
Ahora te busco mientras espero. Me han crecido desesperanzas en aquellos lugares donde crece lo infinito, y sólo quiero tus adioses para no perder más tiempo. No creo que pudiera perdonarte, pues allá donde crece el infinito se hundió mi fe en ti, ahogada en el pozo sin fondo, donde resuenan los ecos, cos, os, s, de mis lamentos, ay, ay, y, y, agarrada al cuello por tu silencio. Imaginar tu pelo entrando en canas, las arrugas surcando las manos con que me tocabas, ¿qué había de mí si decidiste unilateralmente la huida? Tu mirada desvaneciéndose con las mañanas y las tardes que tú sí tienes, y yo, abandonada, en el crepúsculo infinito.
¿Supiste qué les pasó a los niños? Se encontraron sin casa al volver del colegio, se mueren de hambre y de querer saber. No, no, ya no creo que sepan perdonarte. Y yo aún buscándote hasta el fin de los mundos, tampoco creo que te perdone, no, no, ya no, pero déjame sellar este final anticipado, repetido e improvisado. Sólo quiero echar el telón y asistir a mi propio funeral. Ojalá no hubieras comenzado nunca esta función al abrir tus párpados en aquel segundo treinta y tres. Ojalá no, ojalá no. Pasan los años, y en aquel lugar donde crece lo infinito se hundió mi fe, mi esperanza, mi perdón, el tuyo, el del mundo, y sin embargo hay algo que sigue flotando: mi memoria.
Pasan los lustros, te busco, te busco y no te encuentro y sigues callado igual que aquel día en que morimos tú y yo. Ya ha empezado el mar a comerse a la tierra, quedan menos sitios donde hallarte y menos gente de la que diferenciarte, dónde estás, dónde estás, que aquí sigue mi memoria intacta, y ya no te perdonas ni tú"

Javier Barba Garzón inspirado en "Prayer in C" de Lilly Wood and the Prick